No dejemos que las emociones nos controlen

Ansiedad, miedo, frustración, tristeza, preocupación. Seguro te identificas por lo menos con una de estas emociones… ¡Pues yo sí, con todas ellas!!!

Al iniciar el año, las personas a tu alrededor están enfocadas en plantear metas respecto a la salud, estudios, área financiera, etc. Ahora te invito a pensar en tu parte emocional, quizá necesitamos alcanzar una meta en esta área que está llamando nuestra atención desde hace mucho tiempo, ¿te animas a hacerlo?

Comencemos por reconocer que somos vulnerables a fallar. No existe una escuela que nos enseñe sobre la maternidad y aunque es indispensable que invirtamos tiempo en la lectura sobre los temas que nos desafían, únicamente sobre la marcha vamos a poner en práctica lo que hemos aprendido, y aún así, podemos equivocarnos una y otra vez

Aprender las lecciones que nos enseñan nuestros hijos, son ellos los que nos dan siempre un gran ejemplo de humildad y perdón. Es necesario que nos mantengamos en comunicación con nuestros hijos todo el tiempo para que vean a mamá siendo real, de esa misma manera, pedirles perdón nos permite mostrarnos tal como somos.

No podemos desconectarnos de Dios, el hacerlo es un riesgo muy alto para nosotras y nuestra familia. Estas emociones negativas nos desgastan más que el cansancio físico y vivimos cansadas todo el tiempo. Debemos aprender a depender de Dios, es nuestra fuente de energía.

Aseguremos inspirar la vida de nuestros hijos, de manera que nuestro actuar les lleve a amar a Dios, ellos están creciendo mirando cada cosa que hacemos y necesitamos dejar una huella en sus vidas, una huella que les lleve a la eternidad.

Hasta que la muerte nos separe

Hace poco mirando con mi hijo algunas curiosidades en el celular, resaltó una muy tierna; ¿sabias que las nutrias marinas duermen tomadas de las manos?, yo tampoco lo sabía, y me enterneció en su compromiso y amor tomarse de las manos para no separarse. Otra que llamó mi atención fue la del cisne, al estar con su pareja, si uno de ellos muere, el otro le será fiel el resto de su vida. Es impresionante que Dios en su creación nos dejara tantas enseñanzas de sus principios.

¿Que diremos de Adán y Eva?, Eva se mantuvo junto a su esposo cuando él era el representante de Dios para toda la creación, el administrador, pero al cambiar las cosas, por equivocar sus decisiones y pecar, en el exilio también se mantuvo a su lado.

Mirar matrimonios de 50, 60 o más años de casados, cada vez es más eventual, te has preguntado: ¿Por qué? Hemos olvidado el compromiso de vida en honrar el matrimonio. Al casarnos, escuchamos del juez y del ministro: hasta que la muerte los separe. Palabras que traspasan el corazón y en ocasiones se olvidan.

En Mateo 19:1-9, a Jesús le cuestionan acerca del divorcio, su declaración es contundente: lo que Dios unió no lo separe el hombre. ¿Cómo mantener un matrimonio hasta que la muerte nos separe? ¿Es posible vivir con la misma persona el resto de nuestra vida? Creo firmemente que el diseño de Dios es perfecto, Dios nos regaló la familia como su diseño perfecto, El cree tanto en lo que diseñó que cuando Jesús, su hijo nació, fue a través del vientre de una mujer y entregado bajo el cuidado de un matrimonio: José y María.

Por eso te animamos a vivir tu matrimonio conforme al diseño de Dios, con un compromiso de por vida, en donde el matrimonio se base en una entrega total, en una ofrenda de tu vida y tu corazón, un compromiso que va más allá de las circunstancias, es mi compromiso de vida con Dios, primeramente, con mi pareja y con mis hijos.

La respuesta que Jesús da en Mateo 19, a la pregunta sobre el divorcio;

  • Es que al principio no era necesario esta ruptura, es decir si conocemos los principios de Dios sobre el matrimonio y los practicamos, conoceremos su diseño.

Los dos principios más importantes son:

  • La fidelidad que consiste en esa exclusividad que no puede existir una relación tan íntima con ninguna otra persona que con mi pareja.
  • La unidad que nos lleva a vivir con un sueño en común, una visión de vida por la cual luchamos juntos, esa unidad que atrae la presencia de Dios, (Mateo 18:18-20).
  • Jesús también responde que el divorcio fue permitido por la dureza de corazón, el binomio perfecto para vivir el matrimonio, es el amor y el perdón. No somos perfectos y sin darnos cuenta nos lastimamos, pero el principio de vida es claro:

El Amor cubrirá multitud de defectos, cuando has decidido amar y entregarte, El Amor nunca deja de ser y el Espíritu Santo derrama de su amor compasivo para perdonarnos.

Sabes porque la biblia declara que la relación de matrimonio es una analogía de la relación de Jesús y su iglesia, porque el éxito del matrimonio es la entrega total, incondicional por amor, como Jesús lo hizo por ti y por mí. Fuente HCJB

Lo que los hijos ven, eso harán

Así que sigan mi ejemplo, como yo sigo el ejemplo de Cristo. 1 Corintios 11:1

Cuando nacen nuestros hijos son tantas las emociones que inspiran en nosotros: la alegría, el gozo, las ilusiones y cuando llegas a casa poco a poco descubres que ser padres es un gran privilegio, pero conlleva una gran responsabilidad. Ese día recibimos el título de padre o madre, pero también de maestros de vida.

La paternidad consiste en vaciarnos en nuestros hijos, lo hermoso y también lo que no sea tan agradable, con el pasar del tiempo veremos cómo nuestros hijos cada vez más se irán pareciendo a nosotros, porque imitaran lo que tú y yo vivimos.

El aprendizaje sobre todo cuando están pequeños comienza con la observación y esto continúa conforme van creciendo. La primera técnica para aprender es simplemente observar, por ello que importante es lo que hacemos y como lo hacemos.

 El niño no aprende lo que los mayores dicen, sino lo que ellos hacen.

Baden Powell

 Cuando nuestros hijos nacen es como si Dios nos hubiera entregado una masa moldeable, nuestras acciones y palabras diarias le van dando forma a esa masita. Te has preguntado cual es el modelo a seguir, quisiéramos que como Pablo habla de que imita a Jesús, que El es su Señor y maestro de vida, para después ser el un buen maestro para sus hijos espirituales, así Jesús sea nuestro modelo para forjar en nuestros hijos un carácter cristiano. Somos artesanos de nuestros propios hijos, como el cantautor Marcos Vidal expresa: ¨De un tiempo a esta parte hay dos lucerillos azules que me miran, no se si me persiguen o si me necesitan…¨.

Cada día de nuestra vida hacemos depósitos en el banco de memoria de nuestros hijos.

Charles Swindoll

Cuando nuestros hijos son pequeños nos persiguen porque nos necesitan, porque en gran medida dependen de nosotros, que hermoso seria que en la adolescencia y juventud nos sigan persiguiendo por decisión propia y porque nos aman y han decidido tomar nuestras convicciones de vida. ¿Estamos conscientes que nuestra vida se convierte en el primer referendo para nuestros hijos?, ellos nos miran todo el tiempo, en su primera fase somos sus héroes de carne y hueso que al pasar los años aunque conozcan nuestros errores y debilidades sigan manteniendo la honra a sus padres por amor y convicción. Fuente Radio HCJB.

¿Cuál es la mejor Inversión que puedes Hacer?

¿Sabías que los negocios de funerarias venden trajes para los difuntos? Son para personas que quieren ser enterradas en traje y no tienen uno. ¿Sabes cuál es la diferencia de los trajes para difuntos de los trajes comunes? ¡No tienen bolsillos! ¡Es verdad! No los necesitas porque no puedes llevarte nada contigo.

Pero eso no significa que no puedas hacer inversiones para la vida eterna. ¿Cómo lo haces? Invirtiendo en personas que van para allá. La generosidad es una inversión, comenta en Dr. Rick Warren.

La Biblia dice: “Diles que usen su dinero para hacer el bien. Deberían ser ricos en buenas acciones, generosos con los que pasan necesidad y estar siempre dispuestos a compartir con otros. De esa manera, al hacer esto, acumularán su tesoro como un buen fundamento para el futuro, a fin de poder experimentar lo que es la vida verdadera.” Eso le dijo san Pablo a su pupilo Timoteo.

Cada vez que eres generoso con una persona pobre, un amigo o un vecino, Dios dice que estás amontonando tesoros en el banco del cielo. Tu tiempo en la tierra es solo alrededor de 80, como mucho 100 años, pero vas a vivir trillones de años en la eternidad.

Cuando ayudas a otras personas con tu tiempo, tu dinero, tus recursos – lo que sea que tengas – estás de hecho haciendo una inversión en el cielo. La Biblia dice, en Proverbios: Servir al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios pagará esas buenas acciones. Fuente Radio HCJB

Todos estamos llamados a ser misioneros, no es una opción.

Recuerdo a mis padres haciendo deberes en la noche en la mesa del comedor, que a la vez era sala. Tenían libros como Pasión por las almas, Misión Mundial 1, 2 y 3. Escribían resúmenes y análisis sobre misiones. Les pregunté que hacían y me contaron que estaban haciendo un curso de misiones transculturales. Los primeros meses eran vía correspondencia, y después debíamos ir por 3 meses al entrenamiento intensivo presencial.
Sin saberlo, aquel entrenamiento misionero de mis padres cambiaría toda nuestra vida.

Desde aquel día hasta hoy hay un solo tema que arde en el corazón de mis padres: misiones. Aprendimos que en Ecuador, hasta 1998 habían más de 300 comunidades que no tenían presencia del evangelio, ni una iglesia o grupo de creyentes. También pudimos conocer la realidad en países musulmanes con respecto al evangelio, la persecución que vivían los creyentes.

Ya son 19 años de aquella decisión: servir a Dios a través de las misiones. Toda la familia estuvimos involucrados y hay algo que me he dado cuenta, la gente piensa que debe recibir un llamado especial para ser misionero, y la verdad es que como dice Keith Green: la gran comisión no es la gran sugerencia.

Todos estamos llamados a misionar. Algunos tienen más habilidad para servir con tribus urbanas, con nacionalidades indígenas, en otros países. Todos estamos llamados a ser misioneros.

Alguna vez me dijeron: si no vas a ir, puedes aportar para que alguien vaya. Si no vas a aportar, puedes orar por aquellos que van. Pero no puedes ser indiferente al llamado de Dios.

Orar, dar o ir son las opciones.

No te escondas en tu ministerio, en tu supuesto llamado a la ciudad, a la comodidad. No es posible, como decía Oswald Smith, que hayan personas que escuchan el evangelio dos veces cuando hay millones que no lo han escuchado ni una sola vez. Es hora de ser responsable con lo que Dios te encargó.

Y si tienes dudas de por qué debes ir, recuerda Mateo 28. Jesús dijo: Toda potestad me es dada en el cielo y la tierra, por tanto… Id!
Porque tiene el poder para hacerlo es que te envió. No es un consejo, no es una idea, es una orden que debemos cumplir.

Fuente: Radio HCJB